21 de julio de 2026 · CARROS
Manejé el Fiat 500e descapotable antes de que llegue a México: chiquito, eléctrico y con muchísima personalidad
Hay carros que te caen bien a los cinco minutos. El Fiat 500e descapotable me cayó bien antes de arrancarlo.
Me tocó traerlo un rato por la Ciudad de México —el mío era rojo, y sí: es de esos rojos que hacen que la gente voltee en el alto—. La versión que manejé es la que Fiat trae al país en las próximas semanas, así que esto es lo más cercano a un adelanto que te puedo dar.
Primero, qué es este carro
Es el Fiat 500 de toda la vida, pero 100% eléctrico y descapotable. Ojo con la palabra: no es un convertible que se queda pelón. La capota es de tela y se enrolla hacia atrás con un botón —los marcos de las ventanas se quedan en su lugar—, así que por fuera sigue viéndose como un 500 normal hasta que la abres. Es más “techo de canasta” que convertible de película, y honestamente eso está bien: se abre en segundos, incluso rodando despacio, y no tienes que estacionarte para decidir si quieres sol o no.

Mide 3.63 metros de largo. Para que lo aterrices: es medio metro más corto que un Chevrolet Aveo. En una ciudad donde el deporte nacional es buscar estacionamiento, eso no es un detalle menor, es la característica.
Cómo se maneja (aquí es donde me ganó)
Delicioso. No hay otra palabra.
No es rápido en el sentido de hoja de datos —0 a 100 en 9 segundos, que está bien y ya—, pero es que en ciudad eso no importa nada. Lo que importa es que el empuje eléctrico está ahí desde que rozas el acelerador, que pesa poco, que la dirección es cortita y que cabe donde no cabe nadie. Cambiar de carril, meterte a un hueco, dar vueltas en U que en otro carro serían tres maniobras: todo se siente fácil.

Adentro tienes un tablero digital limpio, una pantalla de 10.25 pulgadas con Android Auto y CarPlay inalámbricos (nada de andar buscando el cable), y tres modos de manejo. El que más usé fue Sherpa, que baja la potencia y el clima para estirar la batería —una de esas cosas que suenan aburridas hasta que la necesitas de verdad—.
Y con la capota abierta el carro cambia de personalidad completa. Manejar por la ciudad con el cielo arriba, a 40 km/h, en silencio porque es eléctrico, es una experiencia rarísima de lo bien que se siente.
“Caben 4”… con un asterisco honesto
Sí, tiene cuatro asientos. Sí, subimos cuatro personas. Y sí, funcionó.
Pero seamos honestos: cómodos van dos. Atrás caben perfecto para un trayecto corto —de la casa al restaurante, del restaurante al café— y de hecho con el techo abierto se va muy bien porque te sobra altura. Para una hora de carretera, no.

La cajuela cuenta la misma historia: 185 litros. Cabe el súper de la semana o dos maletas de cabina, no la mudanza. Otra vez: no es un defecto, es el tipo de carro que es.
Lo que sí se puede mejorar
Los acabados.
Es el único punto donde el 500e se siente por debajo de lo que cuesta. El diseño de adentro está resuelto con mucho gusto —los asientos con el relieve “FIAT”, el tablero pintado del color de la carrocería, todo muy italiano—, pero cuando empiezas a tocar plásticos y a mover cosas, hay materiales que no están a la altura del resto del carro.

No es que se sienta barato. Es que se siente normal, y todo lo demás en este carro se siente especial. Es la parte donde Fiat todavía tiene tarea.
La batería y el tema del que todos preguntan
301 kilómetros con carga completa (ciclo WLTP, que suele ser más optimista que la vida real).
En ciudad eso alcanza y sobra: si haces 40 o 50 km al día entre escuela, trabajo y vueltas, lo cargas una vez por semana y ya. Para salir de la ciudad, es otra plática — tendrías que planear.

Lo bueno es que carga rápido para su tamaño: en un cargador de corriente directa acepta hasta 85 kW, y va del 10% al 80% en unos 35 minutos. En casa, con un cargador de pared normal, lo dejas conectado en la noche y amaneces con el 100%.
Entonces, ¿para quién es?
Después de traerlo unos días lo tengo clarísimo. Este carro es para:
- Alguien que vive solo y no necesita cargar a nadie más.
- Una pareja sin hijos, donde este es el carro divertido de los dos.
- Un o una universitaria que se mueve en ciudad y quiere algo con carácter.
¿Y para quién NO es? Para una familia, para alguien que hace carretera seguido, o para quien necesita un solo carro que haga absolutamente todo. Este no es ese carro y nunca quiso serlo.
Si andas justo en ese otro caso —necesitas espacio y hacer carretera sin pensarle—, el BYD King 2027 que ya está en México es el extremo opuesto de esta misma historia: híbrido enchufable, sedán mediano y casi 1,700 km de autonomía combinada.
La ficha, para los que sí quieren los números
| Motor | 87 kW (118 hp), 220 Nm, tracción delantera |
| Batería | 42 kWh (37.3 kWh útiles) |
| Autonomía | 301 km WLTP |
| Consumo | 14.8 kWh/100 km |
| 0-100 km/h | 9.0 s |
| Velocidad máxima | 150 km/h |
| Carga rápida (DC) | hasta 85 kW — 10-80% en ~35 min |
| Carga en casa (AC) | hasta 11 kW — carga completa en ~4 h 15 min |
| Medidas | 3,632 × 1,683 × 1,527 mm |
| Distancia entre ejes | 2,322 mm |
| Peso | 1,480 kg |
| Cajuela | 185 litros |
| Plazas | 4 (2+2) |
De equipo trae faros y calaveras Full LED, pantalla de 10.25” con CarPlay y Android Auto inalámbricos, audio JBL de 320 W con subwoofer, asientos delanteros y volante con calefacción, capota eléctrica de tela, anclajes ISOFIX atrás y frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas.
Dos aclaraciones honestas: esta ficha corresponde a la versión europea del 500C La Prima eléctrico —es la que manejé—, y el equipo que Fiat confirme para México podría variar. Y al día de hoy todavía no hay precio oficial en pesos: el 500e ni siquiera aparece aún en el sitio de Fiat México. En cuanto salga, actualizo esta nota.
Las preguntas que me hicieron cuando lo traía
Cada vez que me bajaba del carro alguien me preguntaba lo mismo. Aquí van las respuestas directas.
¿Cuántas personas caben en un Fiat 500e?
Caben cuatro, pero cómodas van dos. Los asientos traseros funcionan bien para trayectos cortos dentro de la ciudad —y con la capota abierta se va sorprendentemente cómodo porque sobra altura—, pero para una hora de carretera con adultos atrás, no.
¿Cuánto dura realmente la batería del Fiat 500e?
La cifra oficial es de 301 km con carga completa (ciclo WLTP). En la práctica el WLTP suele ser optimista, así que para uso de ciudad calcula que te va a alcanzar cómodo una semana si haces entre 40 y 50 km diarios. Es un carro que cargas una vez por semana, no todos los días.
¿Sirve el Fiat 500e para carretera?
Puede, pero no es lo suyo. Con 301 km de autonomía y una red de carga que en México todavía va creciendo, salir de la ciudad implica planear dónde vas a cargar. Si haces carretera seguido, este no es tu carro.
¿Cuánto tarda en cargar el Fiat 500e?
En un cargador rápido de corriente directa va del 10% al 80% en unos 35 minutos, porque acepta hasta 85 kW. En casa, con un cargador de pared, lo conectas en la noche y amaneces al 100% (unas 4 horas y cuarto a 11 kW).
¿Cuánto va a costar el Fiat 500e en México?
Todavía no hay precio oficial en pesos. Al momento de publicar esto, el 500e ni siquiera aparece en el sitio de Fiat México, que solo lista Pulse, Pulse Abarth y Fastback. En cuanto Fiat lo anuncie actualizo esta nota.
¿Se moja adentro si llueve con la capota abierta?
La capota es de tela y se abre y cierra con un botón, incluso rodando despacio. O sea que si te agarra la lluvia no tienes que orillarte: le picas y se cierra en segundos. Y ojo, no es un convertible que se queda pelón —los marcos de las ventanas se quedan puestos—, así que aun abierta te protege más de lo que crees.
Mi lectura
El 500e no compite por ficha técnica. Si te sientas a comparar tablas, siempre va a haber algo con más autonomía, más cajuela y más asientos por el mismo dinero.
Pero es que ese no es el punto.
Este carro compite por cómo te hace sentir, y ahí gana casi solo. Es de los pocos carros nuevos que tienen una personalidad tan definida que no se parece a nada más en el estacionamiento. Es chiquito sin sentirse castigado, eléctrico sin sentirse aburrido, y descapotable sin volverse un capricho impráctico.
Si le arreglan los acabados, es un carro casi perfecto para lo que quiere ser. Y aun con ese pendiente, es el carro con el que más me divertí manejando este año.
Compártela